Alguna vez te has preguntado ¿cómo te sentirías si logras tus metas?, las cuales tal vez son ese viaje que tanto deseas realizar ya sea sola o acompañada; esa fiesta en grande para festejar un cumpleaños u otro tipo de celebración; comprar una departamento o una casa; comprar un automóvil; pagar tus estudios profesionales inconclusos; tal vez tener ese ahorro para tu retiro que te permita disfrutar tu vejez con tranquilidad económica…. En fin tantas cosas más.
¿Te imaginas lo orgullosa y satisfecha que te sentirías de ti misma, al demostrarte que tuviste la capacidad de haberlo logrado gracias a tu esmero y dedicación?
¿Sientes que es muy difícil lograrlo? ¿Sientes que no puedes? ¿Te pones mil barreras? ¿Sientes miedo? ¿Piensas que estás sola? Por supuesto que no estás sola. ¡Tú puedes lograrlo!
Es muy sencillo, te sorprenderás. Muchas veces no nos damos cuenta de que gastamos el dinero en cosas que realmente son el impulso del momento, y por consiguiente estamos afectando nuestros anhelos sin darnos cuenta. Te preguntarás: ¿cómo puedo visualizarlo?
Es muy sencillo, simplemente necesitas una pequeña libreta y pluma que serán tus compañeros a lo largo de un mes, en este tiempo irás anotando la fecha, el concepto y el monto de todo aquello que recibes como ingresos y de lo que pagas, también registrarás por cada cantidad si es algo necesario o bien compra por impulso; especificarás si lo pagaste con tu sueldo o bien a través de algún financiamiento (tarjeta de crédito, préstamos, etc.)

Este ejercicio te será de gran ayuda para que puedas identificar cuánto tienes, en qué gastas y si también te endeudas, y no olvides dos puntos muy importantes: que te comprometas contigo misma de anotar todo diariamente, y también que te sinceres contigo misma colocando si algo es un impulso. Verás que te será de gran ayuda hacerlo y no olvides que es un registro muy personal.
¿Qué pasará al final del mes? Harás un resumen por concepto de tus gastos. Así sabrás con claridad en qué se va tu dinero y, lo mejor de todo, ubicarás aquello que compraste por impulso. Pero no te agobies ni te tortures al verlo; este es solo un ejercicio para hacer conscientes tus hábitos de consumo y conocerte mejor. Eso sí, no pretendas cambiar todo de un día para otro, pues eso únicamente te hará sentir limitada, y el proceso no debe vivirse así.
Mira, observa tus anotaciones, y al final del mes, define cuál de los conceptos será tu meta a disminuir y define por cuanto, por ejemplo, supongamos que en dulces gastaste $300, entonces ponte como meta para el siguiente mes que baje a $150 y para otro mes bájalo a $50, y probablemente definas que esa cantidad te es razonable para gastar en ese concepto, entonces el dinero que lograste disminuir destinalo primero a pagar tus deudas, si es que tienes, sino entonces abre una cuenta de ahorro o inversión y ahí velo guardando, cuando te des cuenta, habrás ahorrado lo suficiente para cumplir ese sueño que tanto anhelas.
Puntos clave a tener en cuenta:
Como ves, hacer un presupuesto y tomar el control es más sencillo de lo que parece. En ocasiones, lo más difícil es simplemente dar el primer paso. ¡Anímate, tú puedes lograrlo!